Andrés Dachary cuestionó el avance de la explotación pesquera e hidrocarburífera en las Islas y sostuvo que la defensa de la soberanía debe traducirse en políticas concretas. “Somos una provincia invadida y no tenemos una real dimensión de lo que implica”, afirmó.
El secretario de Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur y Relaciones Internacionales de Tierra del Fuego AIAS, Andrés Dachary, analizó el nuevo posicionamiento del presidente Javier Milei sobre la cuestión Malvinas y planteó la necesidad de que el reclamo de soberanía se traduzca en acciones concretas frente a la ocupación británica y la explotación de los recursos naturales del Atlántico Sur.
El funcionario puso especial énfasis en la dimensión territorial que representa para Tierra del Fuego la presencia británica en las Islas y cuestionó la falta de una percepción integral sobre las consecuencias de la ocupación.
“Muchas veces, cuando hablo con medios de otras latitudes, yo digo que somos una provincia invadida y miran diciendo ‘¿de qué habla?’. No tenemos una real dimensión. Sí, obviamente, hay conciencia de Malvinas, pero no de todo lo que implica”, sostuvo Dachary.
Pesca e hidrocarburos, en el centro del reclamo
Dachary también advirtió sobre el impacto económico de la explotación de los recursos naturales en las áreas ocupadas por el Reino Unido. En particular, señaló las pérdidas vinculadas con la actividad pesquera y alertó sobre el avance de la explotación hidrocarburífera.
“Hay una salida enorme desde lo económico con los miles de millones de dólares que hemos perdido en temas de activos asociados a la pesca, y que ojalá se pueda impedir lo que tiene que ver con los hidrocarburos”, afirmó.
En ese sentido, remarcó el potencial de los recursos existentes en la zona y dimensionó el volumen de la explotación petrolera. “El ritmo de explotación es de entre 55 mil barriles, con tope de 180 mil, y es una de las cuatro cuencas que tiene. Es decir, el potencial económico es enorme”, señaló.
Para el funcionario fueguino, el desarrollo de estas actividades no solo representa un perjuicio económico para la Argentina, sino que además puede dificultar aún más la posibilidad de avanzar en una instancia de negociación diplomática por la soberanía.
“Si no frenamos esto, realmente esa reapertura de negociaciones, que es lo que Argentina pide por la Resolución 2065 de la ONU y por la cláusula transitoria primera de la Constitución, cada vez va a quedar más lejos”, advirtió.
Tierra del Fuego prepara nuevas sanciones
Ante este escenario, Dachary confirmó que la Provincia trabaja en un nuevo marco normativo destinado a desalentar las operaciones vinculadas con la logística y el sostenimiento de la presencia británica en el Atlántico Sur.
“Estamos trabajando para generar normas para que esto no pueda suceder, y, si sucede, haya, obviamente, una carga de sanciones para desalentar por completo que empresas operen facilitando lo que es la logística y la continuidad de la presencia en el Atlántico Sur de Gran Bretaña desde distintos puertos de la región”, explicó.
Desde Tierra del Fuego plantean así la necesidad de profundizar una estrategia sostenida sobre la cuestión Malvinas, que combine el reclamo diplomático por la soberanía con medidas concretas destinadas a limitar la explotación de los recursos naturales y la asistencia logística a las actividades británicas en el Atlántico Sur.



