El tradicional espacio de San Martín 281 inició una nueva etapa con la reapertura del hotel y la continuidad de la propuesta gastronómica de Café Lautaro. El Municipio entregó las habilitaciones comerciales definitivas.
Un histórico espacio de Río Grande volvió a cobrar vida con la reactivación del Hotel Villa y la continuidad de Café Lautaro, una propuesta gastronómica tradicional de la ciudad.
En el marco de este proceso, el Municipio de Río Grande formalizó la entrega de las habilitaciones comerciales definitivas, permitiendo consolidar la nueva etapa del establecimiento ubicado en San Martín 281.
El secretario de Gestión Ciudadana, Gonzalo Ferro, y la directora general de Habilitaciones y Servicios Municipales, Valeria Sánchez, recorrieron las instalaciones y mantuvieron un encuentro con el propietario, Juan Lautaro Díaz.
La reapertura permite recuperar un edificio vinculado a la historia riograndense y, al mismo tiempo, ampliar la oferta de alojamiento y servicios gastronómicos de la ciudad.
Díaz decidió conservar el nombre Hotel Villa, como una forma de mantener la identidad del lugar y su vínculo con distintas generaciones de vecinos. En sus instalaciones funciona actualmente Café Lautaro, que mantiene su perfil familiar con algunas mejoras y nuevas propuestas.
Acompañamiento a la inversión local
Desde el Municipio destacaron el acompañamiento realizado para agilizar los trámites y avanzar con las habilitaciones definitivas.
“En un contexto económico complejo, es fundamental estar cerca de nuestros comerciantes, acompañar al sector privado y generar las condiciones para que quienes apuestan por Río Grande puedan seguir desarrollando sus proyectos”, señaló Ferro.
Por su parte, Díaz valoró el respaldo institucional recibido y aseguró que el acompañamiento permitió acortar los plazos de las gestiones necesarias para poner nuevamente en funcionamiento el establecimiento.
“Invito a la comunidad a que venga a Café Lautaro. Sigue siendo el mismo de antes, con algunas mejoras y cosas nuevas”, expresó el propietario, quien remarcó además el carácter familiar del espacio.
Con esta reapertura, Río Grande recupera un lugar de valor histórico y suma una nueva alternativa de alojamiento y gastronomía, en el marco de una inversión privada que vuelve a poner en actividad un espacio que permanecía cerrado.




