La histórica planta textil de avenida Perito Moreno dejó de operar y los últimos trabajadores fueron desvinculados. La empresa puso fin a una extensa trayectoria dentro del entramado industrial de la ciudad.
Hilandería Fueguina cerró definitivamente sus puertas en Ushuaia y puso punto final a casi cinco décadas de actividad. La planta ubicada sobre avenida Perito Moreno dejó de funcionar luego de que la empresa estableciera el 30 de septiembre como fecha para el cese de sus operaciones.
El cierre alcanzó a los últimos trabajadores que permanecían vinculados a la fábrica. La empresa comenzó a enviar los telegramas de despido y las desvinculaciones fueron encuadradas en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla una reducción de la indemnización en situaciones vinculadas con fuerza mayor o falta o disminución de trabajo.
La decisión marca el final de una historia industrial que comenzó en 1979 y que convirtió a Hilandería Fueguina en una de las empresas textiles con mayor permanencia en Ushuaia. A lo largo de los años, la planta atravesó diferentes etapas, con períodos de crecimiento, reducción de personal, suspensiones y dificultades para sostener los niveles de producción.
La situación había comenzado a generar preocupación entre los trabajadores durante septiembre, cuando la empresa comunicó su decisión de finalizar la actividad. Desde la Asociación Obrera Textil (AOT) reclamaron que las desvinculaciones contemplaran el pago correspondiente de las indemnizaciones y cuestionaron la posibilidad de aplicar una reducción sobre los montos.
En ese marco, se habían planteado alternativas para afrontar el pago de las indemnizaciones, incluida una propuesta de cancelación en cuotas que no fue aceptada por la representación sindical.

Con la planta ya cerrada, el conflicto quedó concentrado ahora en las condiciones de las desvinculaciones y en el alcance de las indemnizaciones que deberán percibir los trabajadores.
El cierre de Hilandería Fueguina representa además una nueva pérdida dentro del sector textil de Tierra del Fuego, una actividad que en los últimos años atravesó fuertes dificultades para sostener niveles de producción y empleo.
La empresa había logrado superar anteriores momentos críticos. En 2020, por ejemplo, una intervención del Ministerio de Trabajo provincial había permitido destrabar un conflicto laboral y avanzar en la continuidad de la planta. Seis años después, el escenario terminó siendo diferente y la fábrica dejó definitivamente de producir.
La salida de Hilandería Fueguina del entramado productivo vuelve a poner en discusión el futuro de la industria textil en Ushuaia y el impacto que el cierre de establecimientos fabriles tiene sobre el empleo y la actividad económica local.



