La Selección argentina de hockey sobre césped se impuso 3-1 en los penales australianos, tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario, y conquistó su tercer título mundial. Con esta consagración, Argentina quedó en soledad como la segunda selección más ganadora de la historia, detrás de Países Bajos.
Las Leonas volvieron a hacer historia. La Selección argentina derrotó a Países Bajos por 3-1 en los penales australianos, luego de empatar 1-1 durante el tiempo reglamentario, y se consagró campeona del mundo.
El título, el tercero en la historia del seleccionado argentino, tiene un valor especial: Argentina quedó en soledad en el segundo lugar del ranking histórico de campeonatos mundiales, con tres estrellas, únicamente por detrás de Países Bajos, que suma nueve.
La consagración llegó nada menos que ante las neerlandesas, que habían conquistado las últimas tres ediciones del Mundial de manera consecutiva y que, además, llegaban a la final con una campaña perfecta en el torneo.
El encuentro se disputó en el estadio Wagener de Amstelveen, en territorio neerlandés, y tuvo un desarrollo extremadamente parejo. Argentina mostró un leve dominio durante buena parte del partido, aunque debió afrontar un momento de máxima tensión cuando Países Bajos se puso en ventaja sobre el cierre del segundo cuarto.
Con el marcador 1-0, Cristina Cosentino apareció una y otra vez para mantener con vida a Las Leonas. La arquera argentina fue determinante durante el partido y terminó convirtiéndose también en una de las grandes protagonistas de la definición por penales.
Las dirigidas por Fernando Ferrara insistieron y encontraron su premio en el último cuarto. A falta de seis minutos para el final, María José Granatto capturó un rebote tras un córner corto y convirtió el 1-1 que llevó la definición a los penales australianos.
Cosentino y Cairó, protagonistas de la consagración
En la tanda decisiva, Argentina se impuso 3-1 y volvió a celebrar un título mundial. Sofía Cairó tuvo la responsabilidad de ejecutar el último penal y no falló: con su definición selló la consagración de Las Leonas.
Cosentino, por su parte, volvió a ser determinante bajo los tres palos y fue una de las figuras indiscutidas de la final. Granatto, autora del empate durante el partido, completó el grupo de grandes protagonistas de una jornada histórica para el hockey argentino.
El triunfo tuvo además un significado especial por el escenario: Las Leonas se consagraron campeonas en casa de su principal rival histórico y frente a un seleccionado que había dominado el hockey mundial durante los últimos años.

La tercera final ganada ante Países Bajos
Esta fue la tercera final mundialista que Argentina le ganó a Países Bajos. Las anteriores habían sido en Perth 2002 y Rosario 2010, torneos en los que Las Leonas también se quedaron con la medalla dorada frente a las neerlandesas.
En los otros dos cruces decisivos entre ambos seleccionados, la victoria quedó en manos de Países Bajos.
Con este nuevo título, el medallero histórico de los Mundiales quedó encabezado por Países Bajos, con nueve campeonatos, seguido por Argentina, con tres. Alemania y Australia completan el podio histórico con dos títulos cada una.
Los premios individuales del Mundial
Además del título colectivo, Argentina tuvo presencia entre los reconocimientos individuales del torneo. Zoe Díaz fue elegida como la mejor jugadora Sub 23 del Mundial.
La australiana Jocelyn Bartram recibió el premio a la mejor arquera, mientras que la neerlandesa Yibbi Jansen terminó como máxima goleadora del certamen, con ocho tantos. El reconocimiento a la mejor jugadora del torneo fue para la belga Charlotte Englebert.




